
Son técnicas basadas en la Biorresonancia y la homeopatía en las que se usa, por un lado la información del producto del que se depende y a esto se le asocia la auriculopuntura y la homeopatía. Se logra que el cerebro crea que sigue recibiendo el producto problema, lo que minimiza la fase de deshabituación y siempre que la persona desee dejar el producto, le resulta sencillo no volver a tomar. Con esta combinación de técnicas estamos obteniendo unos buenos resultados en las drogodependencias del tabaco y de la cocaína. En las dependencias del tabaco, los pacientes son tratados una única vez teniendo unos resultados, sobre los pacientes a los que luego hemos controlado, algo superior al 80%. Es una terapia sencilla, no agresiva y fácil de realizar. Los pacientes que no refieren “mono” y los problemas de peso suelen poderse controlar sin grandes problemas, lo mismo que los de sueño, concentración y estreñimiento.
Con la cocaína, usando también una técnica similar y siempre que no haya una desestructuración social significativa, los adictos encuentran en esta técnica un buen soporte para la superación de esta drogodependencia. Cuando, además de los problemas de dependencia, hay unos problemas de entorno, esta técnica puede acompañar, pero es imprescindible que haya otras terapias paralelas puesto que sin ello la eficacia es mínima. Los resultados no son tan buenos como los del tabaco incluso si no hay desestructuración y es preciso repetir con alguna frecuencia los tratamientos.
Los tratamientos de dependientes del Cannabis, se encuentran a caballo entre el tabaco y la coca y el tabaco. Pocos son los drogodependientes pacientes que toman Cannabis y no fuman además. Hemos podido constatar que, con frecuencia, los problemas sociales de los dependientes del Cannabis no son excesivamente manifiestos pero sí profundos por lo que suelen estar recomendados tratamientos adicionales.
Hemos realizado un estudio con pacientes heroinómanos los cuales, voluntariamente, decidieron hacer esta técnica como sistema de deshabituación, una parte de ellos tomaban metadona. Los resultados no fueron nada buenos pero, se trataba de un grupo social muy marginal y la droga era mucho más que una dependencia. La situación de desarraigo en los pacientes de heroína suele ser significativa.
Con el alcohol también se realizó un estudio. Si bien es cierto que en algún caso hubo unas respuestas muy buenas, en general no podemos decir que hoy por hoy la terapia sea particularmente eficaz . Puede intentarse en pacientes que estén muy motivados.